De acuerdo con los resultados de la Encuesta SABE 2015 (Estudio Nacional de Salud, Bienestar y Envejecimiento), sobre una población de 23.694 personas incluidas en el estudio, las enfermedades más frecuentes en los mayores de 60 años fueron hipertensión arterial (60.7%), osteoartrosis / osteoartritis (25.8%), diabetes mellitus (18.5%) y enfermedad isquémica cardiaca (14.5%), encontrándose la coexistencia de varias patologías en 84.8% de los sujetos incluidos en el estudio
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martes, 2 de agosto de 2016
domingo, 16 de agosto de 2015
viernes, 9 de enero de 2015
Frutas y verduras ayudan a prevenir las demencias
La evidencia científica actual confirma que una
dieta rica en frutas y verduras protegen contra una serie de patologías
crónicas, incluyendo la enfermedad cardiovascular, la diabetes mellitus II y
varios tipos de cánceres.
Adicional a lo anterior, una revisión reciente de
la literatura publicada en la revista Nutrition Reviews determinó que el
consumo considerable
de verduras y frutas se asocian con un menor riesgo de demencia y tasas más
lentas de deterioro cognitivo, encontrándose evidencia que el
aumento del consumo habitual durante la vida puede proteger contra o reducir la
aparición de envejecimiento cognitivo y disminuir la incidencia de demencia.
Según
los autores, las frutas y las verduras contienen altas cantidades de
antioxidantes, vitamina C, y además regulan los niveles de homocisteína,
de las vitaminas del complejo B y de la
vitamina A, elementos muy importantes para la plasticidad sináptica.
Fuente
Lamport
D.J, Saunders C, Butler L.T, Spencer J.P. Fruits, vegetables, 100% juices, and cognitive function. Nutrition Reviews.
2014; 72 (12): 774 – 789.
miércoles, 23 de abril de 2014
Las uvas y la salud
La
uva constituye uno de los tres pilares de la denominada "tríada mediterránea" y, por lo
tanto, es un alimento básico de la dieta mediterránea conjuntamente con el
trigo y el aceite de oliva. Y es que su cultivo se remonta a la antigüedad,
unos tres mil años antes de Cristo, y fue posteriormente fomentado en la
Península Ibérica, principalmente por los romanos.
Existen
más de tres mil variedades de uvas que se pueden dividir en dos grandes grupos.
En primer lugar, tenemos las uvas de mesa que se consumen frescas o desecadas y
que son más grandes, carnosas, y con diferentes colores: amarillas, verdes,
granates o violetas. Por otro lado, están las uvas viníferas, que son en
general más ácidas que las uvas de mesa.
Las
uvas frescas de temporada encuentran su mejor momento tanto en los meses de
otoño como a principio de invierno y su sabor depende no solo de la variedad
sino del tipo de suelo donde se cultiva.
Texto
completo en:
lunes, 27 de enero de 2014
Recomedaciones para conservar la memoria
Entre
las recomendaciones útiles para la conservación de la memoria a pesar del paso
del tiempo, se incluyen:
· Mantener
una dieta balanceada.
· Llevar
a cabo algún tipo de actividad física durante al menos 30 minutos tres o cuatro
veces por semana.
· Evitar
el consumo de tabaco.
· Evitar
y/o disminuir el consumo de alcohol.
· Reducir
el estrés.
· Realizar
algún tipo de actividad mental: memorización de información, lectura de
cualquier tipo de textos, resolución de crucigramas, participación en grupos
culturales.
· Dormir
entre seis y ocho horas diarias.
· Fomentar
el uso de la imaginación.
· Meditar
durante al menos quince minutos dos o tres veces por semana.
viernes, 24 de enero de 2014
Prevención de la Hipertensión: Disminuir la Sal
La disminución de la ingesta de
sal en la población es la intervención de salud pública más costo-efectiva para
reducir la hipertensión. La OPS/OMS recomienda consumir menos de 5 gramos de
sal - o 2.300 miligramos de sodio - al día, sin embargo, en las Américas el
consumo de sal es el doble: casi 11 gramos en la mayoría de los países.
Aunque en la preparación y al
comer las personas agregan sal a las comidas, una gran parte del consumo de
sodio proviene de los alimentos procesados, envasados y listos para consumir.
Evitar este tipo de alimento, y
privilegiar los naturales, frescos y los libres o bajos en sodio, es una de las
principales recomendaciones para reducir el impacto de la sal en el organismo.
jueves, 23 de enero de 2014
Diez consejos para evitar la hipertensión arterial
Diez consejos para reducir el riesgo de
hipertensión arterial y reducir las complicaciones de la enfermedad:
1. Reducir
la ingesta de sal.
2. Disminuir
el consumo de bebidas gaseosas.
3. Mantener
una dieta equilibrada.
4. Reducir
el consumo de grasas en la dieta.
5. Evitar
el uso nocivo de alcohol
6. Practicar
ejercicio con regularidad
7. Mantener
un peso saludable
8. Evitar
el consumo de tabaco.
9. Disminuir
el estrés.
10.Cuidar
la función del riñón.
miércoles, 15 de enero de 2014
Higiene del sueño
Diez consejos para el mantenimiento de buenos hábitos de sueño:
1. Ir a dormir solo cuando se tiene sueño.
2. Fijar la hora de dormir y
despertar.
3. Siestas que no sobrepasen 45
minutos de sueño al día.
4. Evitar el consumo de alcohol 4
horas antes de acostarse.
5. No ingerir cafeína 6 horas antes
de acostarse.
6. No ingerir comidas copiosas,
picantes o muy dulces 4 horas antes de acostarse. Se acepta un refrigerio
ligero antes de acostarse.
7. Hacer ejercicio regularmente,
pero no inmediatamente antes de acostarse.
8. Dormir en un lecho cómodo.
9. Mantener buena temperatura y
ventilación en el dormitorio.
10. Bloquear ruidos y eliminar luces
innecesarias en el dormitorio.
jueves, 9 de enero de 2014
Alimentación Saludable
Algunas recomendaciones para una nutrición saludable en las personas mayores incluyen:
- Consumir lácteos descremados,
los cuales mantienen las propiedades alimenticias de la leche pero, al tener
cantidades muy pequeñas de crema, no provocan aumento del colesterol.
- Privilegiar el consumo de
margarina (de origen vegetal) sobre el de manteca (de origen animal) y el de
aceites vegetales (soya, girasol, canola).
- Limitar el consumo de yema de huevo, rica en colesterol, especialmente
en presencia de factores de riesgo cardiovascular y metabólico.
- Restringir el consumo de carne roja a dos veces por semana, incluyendo
carne magra que contiene menos grasa saturada y colesterol.
- Evitar el consumo de la piel del pollo y la grasa visible acumulada en
algunas de las partes del mismo.
- Incrementar el consumo de pescado de mar, el cual contiene menos grasa
que el pescado de río.
- Disminuir o eliminar de la dieta los embutidos (salchichas, jamones,
mortadela, entre otros) que contienen cantidades elevadas de colesterol y sal.
- Incrementar el consumo de vegetales, incluyendo legumbres (soja, garbanzos, porotos, habas, lentejas, arvejas),
fuente excelente de proteínas y verduras de hoja (lechuga, espinaca, berro,
acelga), fuente de fibra y vitaminas.
- Aumentar el consumo de frutas, crudas o cocidas, preferiblemente con
cáscara, así como el de jugo o zumo de frutas, preparado al natural.
- Moderar el consumo de dulces y harinas, conservando un aporte adecuado
de los mismos de acuerdo con la condición individual de salud. Evitar el uso
frecuente de gaseosas y bebidas carbonatadas artificiales.
- Los condimentos naturales (albahaca, laurel, orégano, romero, perejil,
salvia, pimentón y otros) pueden ser consumidos sin inconveniente.
- El consumo excesivo de sal puede generar un factor de riesgo adicional
en hipertensos, por lo que se recomienda reducir la cantidad o utilizar sal con
bajo contenido de sodio.
Autocuidado
El instinto de conservación es uno de
los instintos más fuertes del hombre. El autocuidado se fundamenta en esta
condición innata de los seres vivos, sin embargo, las acciones desarrolladas en
forma consciente con el objetivo de cuidar la salud requieren del aprendizaje.
En esa línea, el autocuidado se
enmarca en la cultura, estando determinado por los hábitos, las costumbres, las
creencias, las tradiciones, las costumbres, las
creencias y los comportamientos habituales de la persona, la familia y
la comunidad a la que pertenecen, así como las acciones y prácticas positivas
de salud en torno a la adopción de estilos de vida saludables.
A través del tiempo, la preocupación
por la salud y el autocuidado, ha tenido diferentes enfoques, derivadas de los
modelos de salud predominantes, representando hoy en día una estrategia
privilegiada por las instancias que establecen los lineamientos y la normativa
que enmarcan la prestación de servicios de salud.
A partir de lo anterior, en los
últimos años se han adoptado algunas alternativas al respecto:
1. Promover la responsabilidad del
individuo en el cuidado de su estado de salud.
2. Integrar a la familia y a la
comunidad en el cuidado de la salud personal.
3. Priorizar en las políticas públicas
las acciones de promoción de la salud y prevención de la enfermedad.
4. Comprometer a los profesionales de
la salud en el desarrollo de actividades de fomento de la salud.
Según la Organización Panamericana de
la Salud, el autocuidado incluye todas las acciones y decisiones que adopta una
persona para prevenir y tratar su propia enfermedad, en otras palabras, todo
comportamiento personal dedicado a mantener y mejorar la salud y en la decisión
de utilizar los sistemas formales e informales de salud.
Para otros autores, el autocuidado se
fundamenta en la práctica de actividades que una persona inicia y realiza por
su propia voluntad para mantener la vida, la salud y el bienestar.
El autocuidado incluye acciones de
tipo:
1. Universal. Orientado a suplir las
necesidades básicas del individuo, entre las que se encuentran:
a. Acciones de salud personal
- Higiene corporal
- Alimentación saludable.
- Actividad física.
- Monitoreo de signos de alarma.
b. Acciones de salud mental
- Fomento de la vida afectiva.
- Fomento de las prácticas sociales y culturales.
- Soporte frente al estrés.
- Mejoramiento de la comunicación.
- Promoción de la recreación y el deporte.
c.
Acciones medioambientales
- Calidad de la vivienda.
- Servicios básicos.
- Eliminación de barreras arquitectónicas
- Normas de seguridad.
2. Específico: basado en el estado
actual de la persona y enfocado a la condición médica del individuo,
incluyendo:
a. Enfermedad Aguda:
- Identificar síntomas y signos en forma oportuna.
- Mantenimiento de las funciones vitales.
- Consulta oportuna a los servicios de salud.
- Adherencia al tratamiento.
b. Enfermedad crónica
- Identificar síntomas y signos en forma oportuna.
- Consulta oportuna a los servicios de salud.
- Conciencia personal frente al diagnóstico.
- Revisión del estilo de vida.
- Fortalecer redes de apoyo familiar y social.
- Educación en salud.
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