De acuerdo con los resultados de la Encuesta SABE 2015 (Estudio Nacional de Salud, Bienestar y Envejecimiento), sobre una población de 23.694 personas incluidas en el estudio, las enfermedades más frecuentes en los mayores de 60 años fueron hipertensión arterial (60.7%), osteoartrosis / osteoartritis (25.8%), diabetes mellitus (18.5%) y enfermedad isquémica cardiaca (14.5%), encontrándose la coexistencia de varias patologías en 84.8% de los sujetos incluidos en el estudio
Traductor
martes, 2 de agosto de 2016
domingo, 16 de agosto de 2015
martes, 4 de agosto de 2015
Demencia: la epidemia del siglo XXI
De acuerdo con las proyecciones demográficas, la prevalencia de las demencias se ubica entre el 5% y el 8% en los mayores de 60 años, estimándose que en Colombia puede haber cerca de 256.000 casos, de los cuales solamente se diagnostica una proporción cercana al 10%.
Por lo anterior y aunque la demencia no es una enfermedad contagiosa, el día de hoy es considerada como la epidemia del siglo XXI.
jueves, 5 de febrero de 2015
Cuidado cardiovascular en mayores de 80 años
Los
pacientes muy ancianos, es decir aquellos que ya son octogenarios, tienen un
mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, unas patologías que
representan una importante causa de discapacidad y de carga económica, por este
motivo los cardiólogos han editado el primer documento de consenso sobre el
control de factores de riesgo cardiovascular en estos pacientes.
El objetivo
se marcar las pautas de actuación en prevención cardiovascular de la población
octogenaria o de más edad, estableciendo una serie de recomendaciones en cuanto
al estilo de vida o a la adaptación del tratamiento farmacológico dependiendo
de cada factor de riesgo cardiovascular.
La
publicación se presenta este viernes en el marco de la Reunión Anual de la
Sección de Cardiología Geriátrica de la Sociedad Española de Cardiología (SEC)
que se celebrará en Barcelona, y cuenta con el aval de las cuatro sociedades
médicas implicadas en el manejo de estos pacientes, como la Sociedad Española
de Medicina Interna (SEMI), la Sociedad Española de Cardiología (SEC), la
Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) y la Sociedad Española de
Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFYC).
Con ella se
pretende ayudar a los médicos en la toma de decisiones en la práctica clínica
diaria en torno a aspectos como la modificación del estilo de vida, el
tratamiento de la hipertensión, la dislipidemia o la anticoagulación.
Artículo
completo:
Permítanos conocer su caso y ofrecerle asesoría especializada en el manejo de su paciente:
domingo, 25 de enero de 2015
La alimentación del adulto mayor
Fuente:
Geriatric area
¿Existen
unos principios generales referidos a la alimentación de las personas
mayores?
La respuesta
a esta pregunta es sí, pero siempre prestando especial atención a las circunstancias
concretas de cada persona.
Asumimos que
unas normas muy generales son difíciles de establecer ya que, como ocurre
siempre en geriatría, las circunstancias individuales van a ser muy diferentes
de unas personas a otras en función de la propia edad, del sexo, del nivel
asistencial en el que se encuentre el anciano (domicilio, residencia u
hospital), de su estado de salud, de la historia dietética anterior, de los
fármacos consumidos y de otro largo etcétera de variables.
Entre estas
otras variables, quizás las más importantes sean las referidas al grado de actividad
física pasado y actual, así como a los eventuales cambios en la situación
social y económica, incluyendo las posibilidades de recibir o no un apoyo
social suficiente. En todo caso, conviene dejar claro desde el inicio que lo
más importante va a ser siempre individualizar las recomendaciones para
cada persona concreta, por más que existan algunas indicaciones de carácter
genérico.
Artículo
completo:
domingo, 11 de enero de 2015
sábado, 10 de enero de 2015
viernes, 9 de enero de 2015
Frutas y verduras ayudan a prevenir las demencias
La evidencia científica actual confirma que una
dieta rica en frutas y verduras protegen contra una serie de patologías
crónicas, incluyendo la enfermedad cardiovascular, la diabetes mellitus II y
varios tipos de cánceres.
Adicional a lo anterior, una revisión reciente de
la literatura publicada en la revista Nutrition Reviews determinó que el
consumo considerable
de verduras y frutas se asocian con un menor riesgo de demencia y tasas más
lentas de deterioro cognitivo, encontrándose evidencia que el
aumento del consumo habitual durante la vida puede proteger contra o reducir la
aparición de envejecimiento cognitivo y disminuir la incidencia de demencia.
Según
los autores, las frutas y las verduras contienen altas cantidades de
antioxidantes, vitamina C, y además regulan los niveles de homocisteína,
de las vitaminas del complejo B y de la
vitamina A, elementos muy importantes para la plasticidad sináptica.
Fuente
Lamport
D.J, Saunders C, Butler L.T, Spencer J.P. Fruits, vegetables, 100% juices, and cognitive function. Nutrition Reviews.
2014; 72 (12): 774 – 789.
sábado, 3 de enero de 2015
domingo, 19 de octubre de 2014
martes, 2 de septiembre de 2014
miércoles, 23 de abril de 2014
Las uvas y la salud
La
uva constituye uno de los tres pilares de la denominada "tríada mediterránea" y, por lo
tanto, es un alimento básico de la dieta mediterránea conjuntamente con el
trigo y el aceite de oliva. Y es que su cultivo se remonta a la antigüedad,
unos tres mil años antes de Cristo, y fue posteriormente fomentado en la
Península Ibérica, principalmente por los romanos.
Existen
más de tres mil variedades de uvas que se pueden dividir en dos grandes grupos.
En primer lugar, tenemos las uvas de mesa que se consumen frescas o desecadas y
que son más grandes, carnosas, y con diferentes colores: amarillas, verdes,
granates o violetas. Por otro lado, están las uvas viníferas, que son en
general más ácidas que las uvas de mesa.
Las
uvas frescas de temporada encuentran su mejor momento tanto en los meses de
otoño como a principio de invierno y su sabor depende no solo de la variedad
sino del tipo de suelo donde se cultiva.
Texto
completo en:
miércoles, 9 de abril de 2014
Las enfermedades cardiovasculares: Una epidemia en curso
Las
enfermedades cardiovasculares representan una de las principales causas de
mortalidad alrededor del mundo, con una contribución del 36% al total de las
muertes a nivel global, con más de diez y siete millones de defunciones por
esta causa.
Se
estima que este grupo de patologías continuará siendo una
de las primeras causas de muerte a nivel mundial en el año 2020, generando
el 36% de las muertes en la población mundial, según estimaciones de
la OMS.
Se
entiende como factores de riesgo cardiovasculares a cambios fisiológicos y
hábitos que se han adquirido a lo largo de la vida y que generan alteraciones
en el organismo predisponiendo la aparición de enfermedades cardiovasculares en
la población.
Se
considera que estas enfermedades irán aumentando en más del 60% en América
latina en el período comprendido entre el año 2000 y el 2020, si no se toman
medidas preventivas individuales y acciones de salud pública de forma urgente.
De
allí la posibilidad de trabajar en la promoción de estilos de vida saludables,
prevención de hábitos no saludables, fortalecimiento de la actividad física y
manejo de los factores psicosociales de riesgo.
martes, 8 de abril de 2014
Autocuidado en la persona mayor
El instinto de conservación es uno de los instintos más fuertes del
hombre. El autocuidado se fundamenta en esta condición innata de los seres
vivos, sin embargo, las acciones desarrolladas en forma consciente con el
objetivo de cuidar la salud requieren del aprendizaje.
En esa línea, el autocuidado se enmarca en la cultura, estando
determinado por los hábitos, las costumbres, las creencias, las tradiciones,
las costumbres, las creencias y los
comportamientos habituales de la persona, la familia y la comunidad a la que
pertenecen, así como las acciones y prácticas positivas de salud en torno a la
adopción de estilos de vida saludables.
El concepto de autocuidado data de miles de años, en el año 44 A.C, en
el "Diálogo sobre la Vejez", Cicerón hace referencia a la importancia
del estilo de vida y la responsabilidad de cada individuo, aún en la vejez.
A través del tiempo, la preocupación por la salud y el autocuidado, ha
tenido diferentes enfoques, derivadas de los modelos de salud predominantes,
representando hoy en día una estrategia privilegiada por las instancias que
establecen los lineamientos y la normativa que enmarcan la prestación de servicios
de salud.
A partir de lo anterior, en los últimos años se han adoptado algunas
alternativas al respecto:
1. Promover la responsabilidad del individuo en el cuidado de su estado
de salud.
2. Integrar a la familia y a la comunidad en el cuidado de la salud
personal.
3. Priorizar en las políticas públicas las acciones de promoción de la
salud y prevención de la enfermedad.
4. Comprometer a los profesionales de la salud en el desarrollo de
actividades de fomento de la salud.
lunes, 7 de abril de 2014
Dieta saludable en la persona mayor
Fuente:
Hipertensión Arterial: Un enfoque de ciclo vital.
Capítulo Hipertensión Arterial en el Adulto Mayor
Juan Carlos Morales - Ruiz
Algunas recomendaciones para garantizar una dieta saludable incluyen:
§ Consumir lácteos descremados,
los cuales mantienen las propiedades alimenticias de la leche pero, al tener
cantidades muy pequeñas de crema, no provocan aumento del colesterol.
§ Privilegiar el consumo de margarina
(de origen vegetal) sobre el de manteca (de origen animal) y el de aceites
vegetales (soya, girasol, canola).
§ Limitar el consumo de yema de huevo, rica en colesterol, especialmente en
presencia de factores de riesgo cardiovascular y metabólico.
§ Restringir el consumo de carne roja a dos veces por semana, incluyendo
carne magra que contiene menos grasa saturada y colesterol.
§ Evitar el consumo de la piel del pollo y la grasa visible acumulada en
algunas de las partes del mismo.
§ Incrementar el consumo de pescado de mar, el cual contiene menos grasa que
el pescado de río.
§ Disminuir o eliminar de la dieta los embutidos (salchichas, jamones,
mortadela, entre otros) que contienen cantidades elevadas de colesterol y sal.
§ Incrementar el consumo de vegetales, incluyendo legumbres (soja, garbanzos, porotos, habas, lentejas, arvejas),
fuente excelente de proteínas y verduras de hoja (lechuga, espinaca, berro,
acelga), fuente de fibra y vitaminas.
§ Aumentar el consumo de frutas, crudas o cocidas, preferiblemente con
cáscara, así como el de jugo o zumo de frutas, preparado al natural.
§ Moderar el consumo de dulces y harinas, conservando un aporte adecuado de
los mismos de acuerdo con la condición individual de salud. Evitar el uso
frecuente de gaseosas y bebidas carbonatadas artificiales.
§ Los condimentos naturales (albahaca, laurel, orégano, romero, perejil,
salvia, pimentón y otros) pueden ser consumidos sin inconveniente.
§ Reducir la cantidad de sal o utilizar sal con bajo contenido de sodio.
lunes, 27 de enero de 2014
Recomedaciones para conservar la memoria
Entre
las recomendaciones útiles para la conservación de la memoria a pesar del paso
del tiempo, se incluyen:
· Mantener
una dieta balanceada.
· Llevar
a cabo algún tipo de actividad física durante al menos 30 minutos tres o cuatro
veces por semana.
· Evitar
el consumo de tabaco.
· Evitar
y/o disminuir el consumo de alcohol.
· Reducir
el estrés.
· Realizar
algún tipo de actividad mental: memorización de información, lectura de
cualquier tipo de textos, resolución de crucigramas, participación en grupos
culturales.
· Dormir
entre seis y ocho horas diarias.
· Fomentar
el uso de la imaginación.
· Meditar
durante al menos quince minutos dos o tres veces por semana.
viernes, 24 de enero de 2014
Prevención de la Hipertensión: Disminuir la Sal
La disminución de la ingesta de
sal en la población es la intervención de salud pública más costo-efectiva para
reducir la hipertensión. La OPS/OMS recomienda consumir menos de 5 gramos de
sal - o 2.300 miligramos de sodio - al día, sin embargo, en las Américas el
consumo de sal es el doble: casi 11 gramos en la mayoría de los países.
Aunque en la preparación y al
comer las personas agregan sal a las comidas, una gran parte del consumo de
sodio proviene de los alimentos procesados, envasados y listos para consumir.
Evitar este tipo de alimento, y
privilegiar los naturales, frescos y los libres o bajos en sodio, es una de las
principales recomendaciones para reducir el impacto de la sal en el organismo.
jueves, 23 de enero de 2014
Diez consejos para evitar la hipertensión arterial
Diez consejos para reducir el riesgo de
hipertensión arterial y reducir las complicaciones de la enfermedad:
1. Reducir
la ingesta de sal.
2. Disminuir
el consumo de bebidas gaseosas.
3. Mantener
una dieta equilibrada.
4. Reducir
el consumo de grasas en la dieta.
5. Evitar
el uso nocivo de alcohol
6. Practicar
ejercicio con regularidad
7. Mantener
un peso saludable
8. Evitar
el consumo de tabaco.
9. Disminuir
el estrés.
10.Cuidar
la función del riñón.
miércoles, 15 de enero de 2014
Higiene del sueño
Diez consejos para el mantenimiento de buenos hábitos de sueño:
1. Ir a dormir solo cuando se tiene sueño.
2. Fijar la hora de dormir y
despertar.
3. Siestas que no sobrepasen 45
minutos de sueño al día.
4. Evitar el consumo de alcohol 4
horas antes de acostarse.
5. No ingerir cafeína 6 horas antes
de acostarse.
6. No ingerir comidas copiosas,
picantes o muy dulces 4 horas antes de acostarse. Se acepta un refrigerio
ligero antes de acostarse.
7. Hacer ejercicio regularmente,
pero no inmediatamente antes de acostarse.
8. Dormir en un lecho cómodo.
9. Mantener buena temperatura y
ventilación en el dormitorio.
10. Bloquear ruidos y eliminar luces
innecesarias en el dormitorio.
lunes, 13 de enero de 2014
Prevención de la Enfermedad
Las actividades de cuidado de la salud deben incluir la prevención, el tamizaje y el diagnóstico oportuno de las enfermedades de mayor prevalencia en cada etapa del ciclo vital.
Entre las condiciones que deben ser objeto de este tipo de acciones en personas mayores de sesenta años se encuentran:
1. Cáncer (mama, cuello uterino, estómago, colon y próstata).
2. Enfermedades infecciosas (influenza, infección por neumococo, difteria,
tétanos).
3. Enfermedad cardiovascular y cerebrovascular.
4. Patologías neuropsiquiátricas
(depresión, demencias, trastornos sicóticos).
5. Alteraciones endocrinológicas (diabetes
mellitus, hipotiroidismo).
6. Trastornos visuales y auditivos.
7. Caídas.
8. Incontinencia urinaria y fecal.
9. Osteoporosis, osteoartrosis y otras condiciones articulares similares.
10. Alteraciones nutricionales.
De acuerdo con lo anterior, se recomienda llevar a cabo al menos una consulta médica de chequeo periódico de la condición de salud y el análisis de los factores de riesgo cada seis meses.
De acuerdo con lo anterior, se recomienda llevar a cabo al menos una consulta médica de chequeo periódico de la condición de salud y el análisis de los factores de riesgo cada seis meses.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)















